Regulación y performación social en “La ola”, de Dennis Gansel.

Aviso: Este post puede contener spoilers, así como trazas de frutos secos y chocolates. Bajo su responsabilidad sea leido si no vió usted la película o es usted alérgico.

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La ola. Un instituto de secundaria en la primera década del siglo XXI en Alemania. Un
profesor progre que se ve obligado de forma irreversible a dar clase durante una semana sobre  la autocracia como forma de gobierno, saboreando lo opuesto a su gusto público por la  anarquía. Una serie de jóvenes de hoy en día que se enrolan en esa clase mas por el profesor  que por la didáctica. Una pregunta de tinte histórico. Un experimento en busca de respuesta. Un movimiento creciente y ondulante que va arrasando todo por el camino. La ola.


En esta representación de la autocracia (cultismo formado por el poeta inglés Robert
Southey (1774­1843) para referirse a Napoleón y que proviene de la conjunción de autos (por si mismo) y cratos (poder, autoridad, gobierno)) somos testigos del creciente proceso de constitución de la identidad grupal estructurado y favorecido por medio de las normas tanto explícitas como implícitas. De todas ellas hay un conjunto que tal vez por ser las primeras pasan mas desapercibidas o parecen tener menos peso. El conjunto de normas iniciales explícitas, pues son directamente ordenadas por el líder, el profesor, consisten en sentarse con la espalda recta (pues favorece la respiración, la concentración y el equilibrio) y levantarse cada vez que se quiera hablar, dirigiéndose al profesor como señor. Esta norma tiene un fuerte componente afectivo y de aprendizaje ya que directamente conecta con los agentes socializadores primarios, como son los padres y la escuela, y tiene una función motivacional en tanto y en cuanto desde un imperativo relativamente amable se le invita a la persona a cuidarse a si misma, dando a entender que todo el grupo quiere estar sano y feliz y tener voz. Solo ha de cumplirse una estructuración. Por otro lado, una norma implícita que me llamó poderosamente la atención es la de discriminar a los no uniformados al acceso a cualquier tipo de concentración o reunión de carácter extraordinario, norma implícita, pues fue una derivación de la explícita de que debían de llevar todos el mismo uniforme, factor sumamente importante en la adquisición de unidad grupal, pertenencia e identidad. Esta norma formada por experiencia directa podría considerarse al mismo tiempo como un modo de comunicación persuasiva (Hovland, C y otros, 1953), puesto que siempre existía la alternativa fácil de unirse al grupo, para lo que te facilitaban los instrumentos de uniformidad. De este modo cualquiera podía experimentar fácil y rápidamente el sentimiento de pertenencia o, al menos, el de afiliación (Cazau, n. d.).

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La ola crece a un ritmo de vértigo, algo que ni el profesor ni los alumnos habían podido
imaginar, sobre todo teniendo en cuenta que el experimento se está haciendo para conocer si se podría volver a dar un caso de autocracia en el estado alemán. Según Doms (1987) toda persona, todo subgrupo o grupo que defienda activamente una posición diferente de la posición generalmente admitida en una sociedad, debe ser considerada como una fuente potencial de influencia minoritaria. Moscovici (1985) considera que la minoría debe ser consistente, con un mensaje que se perciba como coherente, diferente plausible, realista y objetivo y ella misma debe aparecer como confiada y comprometida con su punto de vista. La ola cumplía todos estos requisitos. A las palabras de Moscovici, Turner(1991) añadirá que la minoría consistente se caracteriza por romper la norma establecida y generar dudas e incertidumbre en la mayoría; hacerse visible, atrayendo la atención sobre sí; mostrar que no cambiará o se conformará por el mero hecho de ser minoría y, por último, proponer como solución para restaurar la estabilidad social y la coherencia cognitiva que la mayoría cambie hacia la minoría.  Por supuesto, no es la consistencia el único factor a tener en cuenta. La ola tiene carácter nómico (ofrece una norma alternativa) por lo que es mas influyente, se adecua al contexto social, hace uso del crédito idiosincrásico, reproduce el llamado efecto de bola de nieve obteniendo respuestas desde la mayoría, posee cierta heterogeneidad, accede a individuos aislados del grupo mayoritario (Páez, I. y otros; 2007), siendo todas estas cualidades positivas que la acercan a posicionarse como un proceso de influencia minoritaria. Por último tengamos presentes los dos modelos teóricos que explican los procesos d influencia mayoritaria y minoritaria. Si tenemos en cuenta la postura de Moscovici (1980) por la cual las mayorías y las minorías producen formas
diferentes de influencias, terminaríamos de posicionarnos de forma favorable en cuanto a que la ola pueda definitivamente entenderse como un proceso de influencia minoritaria.

La ola. Laura Sequeiros. (http://laurasequeiros-enarte.blogspot.com/2007/11/muestras-y-concursos.html)
En La ola se torna muy sugerente el tema de la obediencia a la autoridad. Mucho se ha
escrito y experimentado en psicología sobre el por qué la solemos obedecer aunque ese acto la situe en contra de sus principios éticos. Desde la psicología profunda, encontramos reflexiones que concluyen que la causa de la obediencia está en el miedo. Desde la psicología conductista podemos observar que la obediencia es la conducta mas reforzada desde la mas tierna infancia, siendo en cambio la desobediencia la mas castigada. Desde la psicología cognitiva se mira hacia las ideas irracionales consecuentes al sentimiento de culpa derivado del continuo castigo. Y así podríamos seguir. Es en la ola donde apreciamos que el profesor Wenger comienza a vestir su rol como un lider liberal, el que hubiera sido probablemente en la clase de anarquia. Pronto, muy pronto, va tornando a lider democrático, para terminar ocupando el posicionamiento que por activa y por pasiva le estaban demandando, el del lider autocrático. Un ejemplo de esto lo encontramos tambien en el encargado de llevar el grupo de teatro. Dentro de la comunidad de alumnos no todos estaban tan entusiasmados con el proyecto, digamos que muchos, tanto en el proyecto como fuera de el serían considerados masa poblacional. Con tim encontramos un ejemplo del apasionado que podría llegar a matar (o matarse) por obediencia a la autoridad. Tambien podemos encontrar ejemplos de resistencia al poder, incluso de subversión al nuevo poder creciente. El profesor Wenger, al igual que el profesor Zimbardo, llegó a perderse y confundirse dentro de su propio experimento, argumentando con este hecho, una vez mas, que la obediencia ciega forma parte de la condición básica humana manifestada por la presión de la situación, máxime en un comportamiento grupal.

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El personaje de Tim es sumamente importante en esta película, tal vez estereotipada y
previsible en exceso. Tajfel (1978) se fijó como objetivo en la perspectiva de la identidad social explicar el prejuicio, la discriminación y las relaciones intergrupales sin recurrir a los factores de personalidad de los individuos o a las diferencias individuales, por lo que la identidad personal y el comportamiento individual y grupal deberían ser entendidos como partes de la pertenencia a los grupos. La identidad social de Tim pronto quedaría constituida por aquellos aspectos de su autoimagen como miembro perteneciente de pleno derecho a una categoría social y a un grupo. Conforme se aumenta la identificación con el endogrupo se pasa del extremo interpersonal al intergrupal, lo que motivó a Tim a la búsqueda de una identificación positiva a favor de su propio grupo en comparación por ejemplo con su grupo familia. Muy pronto Tim pasaría a elegir esta como su única realidad a vivir. Demasiado pronto Tim vivía en La ola, para La ola y por La ola. Tim llegó a ser La ola y con su fin terminó todo.

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Segunda imagen: La ola. Laura Sequeiros.

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El evolucionismo en el surgimiento de la psicología científica (II)

Tanto para La Mettrie como para Darwin la naturaleza era el centro de todo lo existente. Mas, si cabe. Ambos lanzaron propuestas arriesgadas sobre el posicionamiento del hombre (el otro centro dentro de sus concepciones del conocimiento) en la naturaleza. Y ambos causaron una fuerte conmoción en las sociedades de sus épocas. La Metrie,que  comenzó arremetiendo contra los médicos, continuó contra la definición cartesiana de la materia inerte en pro de la noción aristotélica de forma substancial, recusó el finalismo metafísico y terminó asumiendo que los principios de la materia se explican en términos de sucesión de casualidades (azar) y no en términos de creación. Huelga decir que fué seguidamente exiliado de diversos paises y que siempre tuvo “buenas palabras” para la religión y todos sus estamentos. Es por todo esto que considero que las teorías de Le Mattrie, aun sin encontrar documentación específica al respecto, influyeron notablemente en el caldo de cultivo que desarrolló Darwin. Ya su abuelo, brevemente contemporáneo de La Mattrie,
consideraba que una especie podía transformarse gradualmente en otra. A estas teorías les
faltaba postular el mecanismo por el cual la transformación tenía lugar, empresa en la que se aventuraron dos contemporáneos de Charles, Lamarck y Spencer. Por lo que podemos deducir haciendo un simil culinario, que la teoría de la evolución, tras siglos de estar puesta al fuego cual tetera, pasó los últimos cien años en ebullición, esperando a que alguien sirviera el té.

Si nos remontásemos de tal forma en el tiempo, encontraríamos influencias mas que probables en la concepción de lo natural de nuestros dos protagonistas, en los filósofos denominados presocráticos o preplatónicos. Las concepciones cosmogónicas de los filósofos de la escuela Jónica (s. VI a. c.) son las que mas se acercan al evolucionismo, e incluso almaterialismo mecanicista monista. Todas ellas reflejan una imagen de evolución natural y continua del mundo aunque el elemento primordial varíe en cada autor. Quisiera destacar a Heráclito, que sostenía que el mundo entero se encontraba en constante cambio; Anaxímenes, y su intento de descubrir la naturaleza última de la realidad; Anaxágoras, que consideraba que todo había existido siempre en forma de átomos y que todos los cuerpos eran agregaciones de átomos; Demócrito, según el cual todo esta compuesto por partículas diminutas de materia pura. Terminaríamos, si me permiten, con Aristóteles, baluarte del naturalismo, que planteó que los ciclos vitales típicos eran epiciclos, que las formas de conocimiento habían de ser empíricas, desarrolló la lógica, la física , la ética, la estética,etc. Consideremos pues, la posibilidad de que ya con Platón y Aristóteles hubo un cambio de paradigma en lo referente a la concepción del universo y la vida, concretamente el hombre en él. Desde entonces hasta la modernidad, prácticamente todo estuvo tintado por la doble vertiente naturalista-ideal. A tal efecto, y centrándonos más en los últimos dos siglos antes de Darwin, si que podemos considerar, según la acepción khuniana que en 1859, con la publicación del libro El origen de las especies… hubo una revolución científica, o sea, una serie de episodios de desarrollo no acumulativo en que un antiguo paradigma fue reemplazado, completamente o en parte, por otro nuevo e incompatible. La teoría de la evolución no podría compartir habitación fácilmente con las ideas creacionistas, ni estas últimas con el pensamiento mecanicista materialista de nuestro ateo autor.

En El origen de las especies… Darwin evitó extender su teoría de la evolución al
hombre, aunque, hacia el final del libro hizo notar que los estudios evolutivos darían “ mucha luz… sobre el origen del hombre y su historia”. No es, pues, sorprendente que la publicación El evolucionismo en el surgimiento de la psicología científica años después de El origen del hombre, provocara una cascada de ataques en contra de la teoría de la evolución. La Mettrie, igualando al animal con el hombre, nos propone una transición del hombre-animal al hombre-hombre (si es que se pudiera clasificar de tal forma) a través de símbolos como el lenguaje y las artes, símbolos que permitieron diferenciar al hombre del mono o cualquier otro animal. Aunque categóricamente todos (animales y humanos) seríamos máquinas nos seduce con un continuum evolutivo, con una de las ideas que influyó en Darwin. Este último, en el capítulo tres de su citada última y polémica obra (Sentido moral), proclama que coincide plenamente con el juicio de aquellos escritores que sostienen que el sentido moral o ciencia es la diferencia más importante que existe entre el hombre y los animales inferiores a él. A lo que agrega, fruto también de sus expediciones, que creer que el hombre fuese originalmente civilizado y que padeció una absoluta degradación en
tantas regiones de la tierra, implica tener una opinión lamentablemente baja de la naturaleza humana. Según Darwin, el hombre y todos los demás animales vertebrados fueron construidos según el mismo modelo general, pasan a través de los mismos estadios primitivos de desarrollo y conservan ciertos rasgos en común. Darwin indica que solo nuestro prejuicio natural y aquella soberbia que llevó a nuestros antepasados a declararse descendientes de semidioses, nos inducen a dudar de tal conclusión. Lo podríamos decir mas alto, pero no mas claro.

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El evolucionismo en el surgimiento de la psicología científica (I).

Calvinistas, católicos y luteranos olvidaron por un tiempo que la transubstanciación, la
libertad… la infalibilidad pontificia les dividía: ¡se unieron para perseguir a un filósofo!
“,
escribió sobre él a modo de elogio fúnebre, Federico II El grande, rey de Prusia, déspota
ilustrado. Julien Offray de la Mettrie (1709-1751), nacido en Bretaña en pudiente familia que lo orientaría al sacerdocio, estudio medicina y ejerció, si no con brillantez, con irreverente y transgresora actitud (like a rolling stone), el goce de la filosofía. Materialista, monista, mecanicista, ateo, epicúreo, humorista filosófico, precursor de Diderot, “eslabón perdido entre el epicureísmo, el mecanicismo cartesiano y la revolución científico técnica” (Alcoberro, 2010), “… en Francia, el yunque del materialismo del siglo XVIII” (Lange, 1903).

En los albores de la primera enciclopedia (dirigida por el ya citado Diderot que nunca
reconocería las influencias de nuestro filósofo), La Metrie publicaría El hombre máquina, donde desarrolla la tesis de la identidad entre funciones psíquicas y estados corporales. En esta obra, el antes seguidor del mecanicismo cartesiano, radicaliza la postura en la que Descartes considera el cuerpo de los animales como una máquina, extrapolando esta tesis al ser humano. De tal modo, frente a cualquier forma de paralelismo y/o de dualismo cartesiano, Julien se posiciona así en un monismo materialista en el que afirma que “lo único real es la naturaleza bajo toda la gran riqueza de sus diversas formas”. Para él, la diferencia entre el hombre y el animal es de grado. El lenguaje en el hombre es un accidente de la materia. El alma, la razón, la voluntad… no constituyen valores morales principales… Hemos de entender esta obra en un contexto histórico de un conflicto de intereses y de mentalidades muy concreto, el que enfrentaba a médicos y cirujanos en el siglo XVIII. De una forma mas amplia, el mecanicismo de este siglo estaba orientado al placer, hacia la liberación del cuerpo y hacia la crítica religiosa. Desde este lugar, aun reconociendo que el mecanicismo de La Mettrie tiene relación con Descartes, diremos que no es ni con mucho consecuencia directa del modelo racionalista.

Un siglo después del nacimiento de Julien Offray, en una pequeña ciudad del Reino
Unido y, también en una familia acomodada, nacería Charles Robert Darwin (1809-1882), hijo de médico y nieto del famoso médico, filósofo, naturalista y poeta Erasmus Darwin. Charles, tras caminar por la senda de la teología y la medicina vino a revolucionar el escaparate científico universal con una teoría que tras ser largamente meditada vio la luz en forma de obra principal en el 1859. El origen de las especies por medio de la selección natural, o la preservación de las razas preferidas en la lucha por la vida (Darwin, 1859), muchas veces considerado como una teoría monolítica de la evolución, encerraba, Según Ernst Mayr, cinco teorías: La evolución como tal, el origen común, la diversificación de las especies, el gradualismo y la selección natural. De todas estas partes, posiblemente la mas debatida haya sido la selección natural. La selección natural es un mecanismo eficiente y predecible de la evolución, el proceso por el cual una especie se adapta a su medio ambiente. La selección natural surgió de los estudios de Darwin y Alfred Russel Wallace y explica el diseño en la naturaleza. Al respecto, hay quien confundió y confunde el concepto de “supervivencia del mas apto”. Según el profesor Futuyma, esto es un eslogan engañoso, una descripción inadecuada de lo que realmente ocurre en la naturaleza, ya que, aveces no existe alguien mas apto o, no es una cuestión de supervivencia exclusivamente. Además, esta noción puede convertirse en una tautología.

La obra completa de Darwin fue reseñada por los autores mas destacados del
momento: filósofos, teólogos, científicos, etc. “Por razones que no tengo del todo claras, el
darwinismo parece necesitar una defensa mayor que otras verdades establecidas de manera El evolucionismo en el surgimiento de la psicología científica similar en otras ramas de la ciencia. Muchos de nosotros, de hecho la mayoría, no comprendemos la teoría cuántica, o las teorías de Einstein sobre la relatividad general y especial, pero esto no nos lleva a oponernos a estas teorías. ….
” (Dawkins, 2004). Louis Agassiz, zoólogo de Harvard le dedicaría lo siguiente: “error científico, falso en sus hechos, anticientífico en sus métodos y dañino en su tendencia“. Continua la crítica hoy día, lo cual me permito interpretar ante ustedes como un símbolo de grandeza, la magnitud de una teoría que aun aludiendo al azar se mantiene totalmente posicionada (evolucionada, eso sí, como es natural) 150 años después. “A veces el pensamiento parece tener que abrirse camino por
incontables barreras hasta proponerse y ser escuchado
”, Julio Cortázar.

(continua…)

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Sin nombre

Esta semana, en mi habitual cita con el cineclub en el pequeño teatro de Rojas de Toledo disfruté, junto a mi compañera, de un film que paso a recomendarles, “Sin nombre”…

“El mayor error de todos es no arriesgar nada”. Cary Fukunaga nos presenta en este thriller épico dramático dos realidades que se entrelazan, de plena actualidad y basadas en un amplio y largo proceso de investigación personal: la inmigración centrosudamericana hacia los Estados Unidos y las maras hispanas. Desde el punto de vista de la psicología ambos fenómenos son estudiados (al menos hasta donde yo sé) por la psicología social. En este blog irán encontrando ecos en la categoría de Fundamentos psicosociales del comportamiento humano…

Disfruten de la película y… ya me contarán…

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El aeropuerto

Un encuentro posible entre Jean Piaget y Lev Vygotsky…

  • Un billete en el mismo vuelo que el señor, por favor, si es posible a su lado y en ventana… Gracias…
  • Hacía ya tiempo que no aparecías. Supongo… que me alegro de verte. Ya ha llegado el momento.
  • ¿De qué? ¿De darme la razón de una vez por todas? Je, je,je… No sufras, mi querido Jean, todo a su debido tiempo. Seré buen compañero de viaje. Seré como un niño madurando intelectualmente a través de 1001 interacciones sociales que compartiré contigo, oh miembro mas maduro de la sociedad que…
  • ¡Venga ya!, Lev. Déjalo… ¿Qué sabes de la niña? Supongo que vienes por eso.
  • Como noticia conozco lo mismo que tú y desde hace exactamente el mismo tiempo que tú, viejo amigo. No podría ser de otro modo. Sé también que no es casual que hayamos dejado pasar cuatro largos años sin pronunciarnos. Y me atrevería a decir que te puede el miedo, el miedo, no a no saber ubicarla en tus esquemas, eso sé que lo harás (aunque no tengo nada claro en que etapa podrás encuadrarla), me refiero al miedo de no llegar a creerlo tú mismo.
  • Estamos hablando de un caso entre mil millones, no creo que pueda desubicar del orbe científico natural una vida de teorías genéticas. Nunca he negado el rol igualitario del mundo social en la construcción del conocimiento. Es mas, pienso que no existen sociedades compuestas por individuos aislados. Y no, no sabría en que etapa encuadrarla, imagino que en un desarrollo preoperacional.
  • ¿Has hablado con su madre? ¿O con la doctora Butler? ¿Sabemos cómo se encuentra ahora?
  • La Asociación de Salud Mental de los Estados Unidos ha dejado de subvencionar el estudio, Lev. Butler ha sido fuertemente criticada…
  • Esa mujer… esa hija de… Vivía ávida de protagonismo. No tiene nada que ver con mi concepción de educador, no es ni con mucho el mejor instrumento para establecer los intercambios simbólicos. Hija de puta! Mas bien se parece a los maestros a los que tu mandarías a juicio, Jean. Apuesto a que no ha logrado una sola palabra en boca de Genie.
  • Ahí te equivocas, Lev. Genie es capaz ya de usar frases cortas sin nexos del tipo “tienda comprar puré manzana” (applesauce buy store).
  • Siiiii… O sea que sí que habla. Lo sabía pero adoro hacer esto.
  • ¿Hacer qué?
  • Hacer como que me sorprendo delante tuya. O sea que una vez inmersa en la cultura está asimilando los productos de esa cultura por el lenguaje, esta rebasando lo que tu llamas lenguaje egocéntrico para comenzar a dar indicaciones a los demás. Comienza a construir significados con instrumentos (como la doctora y el lenguaje), de tal modo que la podemos ver creciendo en la zona de desarrollo próximo. Ahora necesita el mejor maestro. Y allá voy.
  • Podría darte la razón, Lev, hasta cierto punto. Considero que Genie asimiló un agraciado cambio en su desdichada vida, se acomodó para después comenzar a dar sus primeros pasos en un mundo, no ajeno de dificultades para ella, de equilibrio. Yo tampoco sé con exactitud por qué he tardado tanto en tomar la decisión de ir a verla.
  • Querrás decir, de que vayamos a verla.
  • Las fronteras del crecimiento cognitivo son establecidas por la influencia social, viejo camarada secreto.
  • Las fronteras del crecimiento cognitivo son establecidas… sí, lo subscribo. Y lo de viejo lo dirás por ti. Yo estoy en la flor de la vida aun.
  • Dime, Lev. Dejando a un lado a Genie, ¿por qué te empeñas en joder y joder y joder… y así continuamente como si yo te hubiera hecho algo? ¿acaso no me leías de joven y al igual que yo leías a Freud y a otros tantos? ¿Qué es exactamente lo que te ocurre?
  • Ay, Jean… Brillante, sí, pero también viejo, tontorrón y cabezón. ¿Puedo apoyar mi cabeza en tu regazo? Te contaré algo.
  • Hombre, hay mucha gente… no sé.
  • Venga, ¿aun no le contaste lo nuestro a tu mujer? Jejeje. Viejo tonto… Verás… Yo soy tú y tú eres yo. Y desde mi muerte no has hecho mas que leerme y pensar en mi. Y eso es…

A lo largo del ocaso de su vida Jean Piaget no pudo evitar una constante comparación de su obra vital con la del prematuramente muerto colega suyo, Lev Vygotsky (ficción). Desde entonces lo llevaría periódicamente en sus conversaciones internas. En esta, a la espera del avión que le(s) llevará a Los Ángeles para conocer a la niña feral Genie, penúltimo caso archiconocido en el mundo, vuelven a divagar como dos viejos gruñones. Vygotsky está convencido de que con este caso por fin la balanza caerá de su lado, pues considera que algunos argumentos de Piaget, tales como las etapas de desarrollo, su concepción del desarrollo desde la biología y sobre todo su postergación del lenguaje en pos de la experimentación con los objetos, decidirán el resultado. Este espíritu fanfarrón traumatizado por no haber podido desarrollar sus geniales ideas, se muestra socarrón y cuela con habilidad en el dialogo sus percepciones sobre el aprendizaje, los maestros, la zona de desarrollo próximo. No obstante, ambos saben que, a esas alturas de la vida, hay mas cosas que en el fondo los unen que cosas que los separan.

Para saber mas de Piaget hagan click…
Para saber mas de Vygotsky

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Comienzo…

Comienzo…

¿Por qué o para qué un blog sobre un estudiante de psicología en la UOC (Universitat Oberta de Catalunya)? ¿Por qué o para qué ahora? ¿Adónde con esto…?…

Las razones al descubierto son muchas. Múltiples también, seguro, las habidas y por haber muy por bajo de la ropa, de la piel. Soy Rhua, Rhua M., y estoy cursando mi segundo semestre en la UOC. Digamos que adolezco de la gracia del compartir y el fervor interior del crear. Incluso atrevámonos a decir que experimento la cotidianidad del que camina relativamente solo por un sendero académico. Hace ya mucho me interesó la psicología, y aquí estoy al fin, comenzando. Es por esto que me propongo convidar mi experiencia, rellenar realidades vaciando fantasías y dejar migas de pan por el camino para aquellos que quieran realizarlo realizándose. Y solo es eso, que no es poco. En principio esta propuesta será una esbozada bitácora de un periplo que espero que a much@s, incluyéndome a mi mismo, aporte algo de luz en esta travesía por el ser humano. Luz, compañía, creatividad y un poco de sabiduría.

Por y para aquellas personas interesadas en la psicología, por y para aquellas personas interesadas en la universidad, por y para aquellas personas que están pensando estudiar  algún día, por y para aquellas personas y por y para mi… comienzo este humilde (y espero que ameno y enriquecedor) blog.

Sea todo el mundo bienvenido…

Rhua M.

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